International
International
Conference of Presidents of Democratic Latin American Parliaments

VIII CONFERENCIA DE PRESIDENTES DE PARLAMENTOS
DEMOCRÁTICOS IBEROAMERICANOS.

(Madrid, 29-30 de mayo de 1997)

DECLARACIÓN FINAL

Los Presidentes del Senado de la Nación Argentina; del Congreso Nacional de Bolivia; del Senado y de la Cámara de Diputados de Brasil; del Senado y de la Cámara de Diputados de Chile; de la Cámara de Representantes de Colombia; del Congreso Nacional de Ecuador; del Congreso Nacional de Guatemala; de la Gran Comisión del Senado y de la Cámara de Diputados de México; de la Asamblea Nacional de Nicaragua; del Senado y de la Cámara de Diputados de Paraguay; de la Asamblea de Portugal; del Senado y de la Cámara de Diputados de la República Dominicana; del Senado y de la Cámara de Representantes de Uruguay; de la Cámara de Diputados de Venezuela y del Parlamento Centroamericano; los Vicepresidentes de la Asamblea Legislativa de Costa Rica; de la Asamblea Legislativa de El Salvador; del Congreso de Honduras; y los representantes parlamentarios del Senado de Colombia; del Congreso de Perú y del Senado de Venezuela; y los Presidentes del Congreso de los Diputados y del Senado de España, acompañados de otros parlamentarios, reunidos en Madrid los días 29 y 30 de mayo de 1997, en la VIII Conferencia de Presidentes de Parlamentos Democráticos Iberoamericanos,

Considerando que los Parlamentos ostentan la genuina representación de las nacionales y que la cooperación entre los mismos constituye un elemento indispensable para fortalecer los lazos de amistad entre los pueblos que integran la Comunidad Iberoamericana de Naciones y para impulsar su progreso común como grupo cultural y político homogéneo en el marco de la comunidad internacional, acuerdan:

Primero: Congratularse por la reanudación de la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Democráticos Iberoamericanos tras el largo paréntesis de seis años que se ha producido entre la VII celebrada en Lisboa en 1991 y l a actual de Madrid; y reiterar su voluntad de mantener la celebración anual de la Conferencia, al considerarla como un foro idóneo para impulsar el diálogo y la cooperación interparlamentaria.

Segundo: Reafirmar su fe en los objetivos con los que nació la Conferencia en 1983: estrechar las relaciones entre los miembros de la Comunidad Iberoamericana de Naciones y fortalecer los valores comunes de paz, democracia y libertad, a través de la cooperación entre los Parlamentos Democráticos Iberoamericanos, el estudio en común de problemas de índole parlamentaria. Para ello se fomentará la constitución de grupos bilaterales de amistad entre las Cámaras de nuestra Comunidad.

Tercero: Confirmar la validez de las normas de funcionamiento de la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Democráticos Iberoamericanos aprobadas en Sucre, Bolivia, el 30 de noviembre de 1988, que establecen que la Conferencia es un foro político y parlamentario fundado en la circunstancia de pertenecer a la Comunidad Iberoamericana de Naciones y en la firme creencia compartida en los valores de la democracia representativa.

Cuarto: Reiterar su confianza en el Parlamento como sede de la soberanía popular, en la primacía del poder civil, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales como símbolo de la Democracia representativa; reafirmar el papel del Parlamento como centro del sistema democrático y manifestar el deseo de consolidar el pilar parlamentario como base fundamental de la Comunidad Iberoamericana de nacionales. Reconocer también la necesidad de incorporar en los procesos educativos, el fomento de los valores de solidaridad cívica, participación ciudadana y convicciones democráticas.

Quinto: Proponer a la próxima Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Gobierno que se celebrará en Isla Margarita, Venezuela, la creación de un mecanismo de relación entre los pilares gubernamental y parlamentario de la Comunidad Iberoamericana de Naciones.

Sexto: Favorecer la acción común de los Parlamentos Iberoamericanos en la defensa activa de las instituciones democráticas y, en particular, de la independencia de los Parlamentos libremente elegidos.

Séptimo: Subrayar la importancia que para los países iberoamericanos tienen los actuales procesos de integración en curso, al tiempo que expresar su firme intención de impulsar tales procesos como vía para mejorar el nivel de vida de las sociedades iberoamericanas y para avanzar en la superación de las injusticias y las desigualdades sociales.

Octavo: Resaltar su preocupación por la situación de algunos grupos especialmente desfavorecidos en el seno de las sociedades iberoamericanas -niños, ancianos, migrantes y comunidades indígenas- y su compromiso de adoptar medidas para la protección y salvaguarda de sus derechos.

Noveno: Promover la incorporación de la mujer a las decisiones políticas en todos los ámbitos, en condiciones de plena igualdad.

Décimo:: Fortalecer el valor fundamental e insustituible de la familia.

Undécimo: Considerar que los Parlamentos, como representación directa de cada una de las soberanías populares de nuestras respectivas naciones, deben hacer un esfuerzo permanente para acercarse a nuestros ciudadanos, interpretando y respetando dinámica y permanentemente la voluntad popular.

Duodécimo: Contribuir a la construcción de un nuevo orden internacional que privilegie los procesos de cooperación, el aprovechamiento más racional de los recursos naturales, la superación definitiva de la discriminación y la xenofobia; que elimine, asimismo, la violación de los derechos humanos y el predominio de la fuerza para imponer a terceros Estados políticas unilaterales o leyes de alcance extraterritorial.

Decimotercero: Confirmar el encargo a las Cortes Generales de España para que elaboren un cuestionario sobre la organización y la práctica legislativa en los países miembros de la Conferencia. Este cuestionario, una vez respondido, dará lugar a un documento de trabajo que será sometido a la próxima Conferencia de Presidentes, conteniendo un esquema de mecanismos de intercambio de información y formación de funcionarios como contribución al papel de los Parlamentos en la profundización de la democracia. Igualmente, se encarga a la Secretaría pro-tempore, impulsar la puesta en marcha de una red iberoamericana de cooperación informática interparlamentaria, la relación permanente y directa de los servicios de asistencia técnica legislativa, así como la reedición de la Revista Parlamentaria Iberoamericana.

En este sentido se reconoce como estimulante la invitación que la Cámara de Diputados de Chile ha extendido con el fin de celebrar un Encuentro de Presidentes de Parlamentos que tendrá lugar en Valparaíso en el curso de 1997, ocasión en la cual se analizarán experiencias y propuestas concretas de modernización de nuestros Parlamentos.

Decimocuarto: Agradecer a Uruguay por haberse ofrecido como país sede de la IX Conferencia de Presidentes de Parlamentos Democráticos Iberoamericanos que se celebrará el próximo año en mayo, así como a Venezuela, que organizará la X Conferencia en mayo de 1999, con lo que se asegura la continuidad de este foro genuinamente parlamentario, democrático e iberoamericano. Cuatro meses antes de la celebración de la Conferencia, la Secretaría pro-tempore y el país anfitrión formularán y enviarán las propuestas concretas de agenda y organización.

Madrid, 30 de mayo de 1997


A la Declaración Final de la VIII Conferencia de Presidentes de Parlamentos Democráticos Iberoamericanos manifestó su adhesión el Parlamento Europeo a través de su Presidente, D. José Mª GIL-ROBLES Y GIL-DELGADO